El Obispado de Copiapó continúa desplegando ayuda solidaria para las familias afectadas por el reciente sistema frontal que impactó a la Región de Atacama, especialmente en la Provincia del Huasco y la localidad de Totoral. Por instrucción del obispo diocesano, Mons. Ricardo Morales, se activó el Equipo Diocesano de Emergencia para coordinar la respuesta de la Iglesia en los sectores más afectados.
A través de Cáritas Diocesana y de las comunidades parroquiales, se ha realizado el acopio y distribución de alimentos, artículos de primera necesidad, frazadas y otros insumos, además del acompañamiento a las familias damnificadas. Mons. Morales agradeció la generosa solidaridad de personas, comunidades e instituciones que han hecho posible esta respuesta concreta.
La campaña de ayuda continúa abierta. El Obispado invita a seguir colaborando con alimentos no perecibles, ropa de abrigo, calzado en buen estado y aportes económicos, para responder a las necesidades que aún persisten en las zonas afectadas.
La rápida respuesta ha sido posible gracias al Plan Diocesano de Emergencia, implementado tras los aluviones de 2015 y 2017, que permite a la Iglesia de Copiapó actuar con prontitud, organización y cercanía ante situaciones de desastre.

