En el Día del Minero y la Minera, la comunidad de Domeyko se reunió para celebrar la fiesta de San Lorenzo con una Eucaristía presidida por el Obispo de Copiapó, Mons. Ricardo Morales. La celebración congregó a trabajadores y dirigentes de la minería, junto a autoridades nacionales, regionales y comunales.
Este lunes 10 de agosto, la localidad de Domeyko celebró la fiesta de San Lorenzo, patrono de los mineros, en una jornada que reunió la fe y una de las tradiciones más arraigadas de esta zona de la Región de Atacama.
La Eucaristía fue presidida por el Obispo de Copiapó, Mons. Ricardo Morales, y contó con la participación de integrantes de la Asociación Gremial Minera de Domeyko, dirigentes de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), trabajadores y trabajadoras del sector y representantes de distintas organizaciones vinculadas a la actividad minera.
También participaron el gobernador regional de Atacama, Miguel Vargas Correa; el subsecretario de Minería, Álvaro González Gorroño; el diputado por Atacama Cristián Tapia Ramos, junto al alcalde de Vallenar y otras autoridades y dirigentes mineros. Los cargos de Vargas, González y Tapia corresponden a los que ejercen actualmente.
Durante su homilía, Mons. Morales recordó el testimonio de San Lorenzo, diácono y mártir, destacando su vida entregada al servicio y su especial preocupación por los más necesitados. Desde esa figura, invitó a valorar también la entrega cotidiana de quienes viven de la minería y contribuyen, con su trabajo, al desarrollo de sus familias y de la región.
El Obispo tuvo asimismo una especial oración por los mineros y mineras, sus familias y por quienes han perdido la vida en el ejercicio de esta labor, pidiendo que el trabajo minero pueda desarrollarse siempre en condiciones que resguarden la dignidad y la seguridad de cada persona.
La imagen de San Lorenzo acompañó la celebración junto a diversos signos propios del mundo minero, expresando la profunda vinculación entre la fe popular y la identidad de las comunidades que, como Domeyko, han construido buena parte de su historia en torno a la minería.
La celebración concluyó poniendo bajo la protección de San Lorenzo a todos los hombres y mujeres de la minería de Atacama, agradeciendo su esfuerzo y renovando la esperanza de seguir construyendo comunidades donde el trabajo, la solidaridad y el cuidado de la vida ocupen siempre un lugar central.

