Dos religiosas de la diócesis han recibido merecidos reconocimientos en los últimos días.
La hermana Claudia Muñoz, de las religiosas Esclavas del Sagrado Corazón, es la responsable de la parroquia Nuestra Señora de Loreto, en Tierra Amarilla. Ella fue distinguida, junto a otras nueve mujeres de la comuna, distinción entregada por el alcalde en una emotiva ceremonia en el marco del Mes de la Mujer, el pasado 18 de marzo. Esto, subrayando su aporte a la vida de la comunidad tierramarillana, a la que llegó el 2009, siete años después partió a otro destino, y volvió hace cuatro años.
Por otro lado, la religiosa peruana Eulalia Campos, de la congregación Hermanitas de los Ancianos Desamparados, recibió un importante reconocimiento de manos del Cónsul general de Perú, Daniel Loarte, de visita en la región. La hermana Eulalia recibió este viernes 20 de marzo la distinción “A la mujer peruana en el Exterior”, que entrega el Ministerio de Relaciones de ese país, por su trabajo en Chile por más de cinco décadas, y en el Hogar en Ancianos de La Candelaria por más de 30 años.
Ambas son el rostro de la Iglesia que peregrina en Atacama, sirviendo al Pueblo de Dios. Damos gracias al Señor por el hermoso testimonio de estas queridas hermanas nuestras, y en ellas, de todos los hombres y mujeres que trabajan construyendo el Reino en nuestra tierra.

