Su vida marcada por la alegría, el servicio y el amor a la comunidad fue recordada en la misa celebrada en la Catedral
Este lunes 26 de enero al mediodía se celebró en la Catedral de Copiapó, una misa por el eterno descanso del querido diácono Juan Manuel García, fallecido el domingo en Santiago. La misa fue presidida por el p. Mauricio Andrade, acompañado de diáconos de la diócesis, que llegaron junto a sus esposas y a numerosos fieles, para despedir a don Juan.
En la homilía el p. Mauricio destacó una de las características más sobresalientes de don Juan, que fue su gran disponibilidad y su capacidad de servicio, por amor a la Iglesia y a los hermanos. También destacó que “siempre estuvo aportando a la unidad de la Iglesia”, acompañando a las personas no solo en el Santuario, donde se encontraba adscrito como diácono, sino también en responsos, bautizos, matrimonios, aniversarios. También compartió testimonios y recuerdos de la labor pastoral de don Juan, que buscó “hacer del amor una realidad”.
A pocos días de comenzar la Fiesta de La Candelaria, el sacerdote subrayó cómo la diócesis ha tenido que despedirse de pastores muy queridos y que de alguna manera están ligados al santuario, como Mons. Gaspar Quintana, obispo emérito y que entre otras cosas creó el himno, la oración y a Misa cantada; el p. Aquiles, rector del Santuario durante muchos años; y ahora el diácono Juan García, que prestaba su servicio durante la Fiesta y también en la capilla Cristo Resucitado, del mismo territorio parroquial.
Al final, algunas personas entregaron su testimonio sobre don Juan. Primero se leyó una reseña biográfica. Luego, el diácono Juan Cáceres habló de la amistad que los unió, incluso antes de ser diácono; luego Telma, esposa del diácono Tomás Torres, compartió sus recuerdos con don Juan, a quien consideraba “un hermano”. Después fue el turno de Cristina, de la capilla Cristo Resucitado, que compartió la tristeza de esta partida para toda la comunidad. Todos coincidieron en hablar de la alegría de don Juan, de su sentido del humor, de su amabilidad, generosidad y buena disposición, y del hermoso testimonio de vida matrimonial y familiar que fue él junto a su esposa Bristela y sus hijos. Finalmente, el diácono Raúl López cantó a modo de homenaje, el hermoso tema “Cuando un amigo se va”.
Misa de exequias en Santiago
A la misma hora se celebró en Santiago, la Misa de Exequias de don Juan, quien falleció en la capital. El obispo de Copiapó, Mons. Ricardo Morales, presidió esta celebración en el cementerio Parque del Recuerdo de Huechuraba, donde posteriormente este querido diácono fue sepultado.

