El pasado viernes 12 de julio el Pueblo de Dios –peregrino en Atacama- fue testigo de un gran logro por la titulación de veinticuatro miembros de diversas comunidades, que se recibieron como Profesores de Religión y Ética, de la Universidad Católica del Norte.

Dicha titulación se desarrolló en el Salón la Merced del Liceo Católico. La certificación fue recibida por diecisiete personas, en una solemne ceremonia animada por el Coro del Liceo de Música de la capital regional. Fue destacada por la UCN como mejor promedio, Jacqueline Araya. En tanto la vocería, a nombre de los alumnos, fue realizado por Emilia Escobar, quien enfatizó el rol del profesor de Religión a la luz de Aparecida como parte del mensaje expresado por el Papa Francisco.

En Vallenar la titulación se realizó la mañana del sábado 13 de julio. En la ocasión, culminaron su proceso siete alumnas provenientes de Vallenar y Alto del Carmen. Allí fue destacada Sandra Tirado y la vocera de las tituladas fue Andrea Vargas Rojo, quien destacó el apoyo de las familias como la oportunidad de crecer como personas y creyentes desde que comenzó el proceso.

La Casa de Educación nortina fue representada por el Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas, p. Andrés Hubert sj, quien relevó la urgencia de prepararse como educadores de la fe para una nueva época, la del siglo XXI. El jesuita destacó la necesidad de la formación permanente para un mayor protagonismo laical conforme a lo indicado por el Concilio Vaticano II.

La Vicaría de Educación de la diócesis patrocinó este plan de regularización de título con la citada Casa de Estudio, tras arduas negociaciones con diversas universidades. El Vicario de Educación, p. Mauricio Arancibia, destacó cómo este proceso formativo muestra una iglesia que abre posibilidades a los laicos. “Es muestra de una iglesia que quiere servir en el acompañamiento creyente y desarrollo espiritual de los estudiantes”. Por otra parte destacó la diversidad formativa entre los titulados. Algunos provenían de variados rubros, distante a la educación, pero con una intensa trayectoria pastoral. Un ejemplo de esto fue una profesora, diagnosticada de cáncer y que, en tratamiento, finalizó destacadamente sus estudios. t