SALUDO EN EL DÍA DEL CATEQUISTA

Queridas hermanas y hermanos catequistas:

Antes de volver al Padre, Jesús envía a sus discípulos a todas las naciones anunciando la Buena Nueva del Reino. Esta es la hermosa fiesta de la Ascensión del Señor, que inspira también la celebración del Día del Catequista. Nosotros somos continuadores del mismo mandato de los discípulos, que sigue siendo válido para cada cristiano.

De manera especial, la vocación y el compromiso de los catequistas hace realidad este anuncio, acompañando y preparando a las comunidades en el camino de la educación de la fe. Los y las catequistas hoy, son testimonio de fidelidad, perseverancia y amor a la Iglesia; de entrega gratuita y de servicio a Dios en los hermanos y hermanas, ya sea trabajando con niños y padres; con jóvenes, con adultos, con novios; colaborando en la incesante tarea de que los sacramentos, que marcan el camino de la vida, sean vividos como regalos de la gracia de Dios.

Con un corazón agradecido por la hermosa vocación y el don que son ustedes para la Iglesia universal, y especialmente para nuestra diócesis, invito a cada catequista a ser constante en su formación para un mundo que nos exige respuestas, y a vivir con alegre coherencia para ser los portadores de la esperanza que es Cristo.

Que Él sea para cada uno de ustedes, el Camino, la Verdad y la Vida (Jn. 14, 6).

Les bendice con afecto,

JAIME PIZARRO DÍAZ, Pbro. Administrador Diocesano de Copiapó

Copiapó, domingo 2 de junio de 2019, Solemnidad de la Asunción del Señor