El frío otoñal no pudo apagar el calor parental de los ciento cincuenta padres y apoderados que acudieron al estadio Techado del Liceo San Francisco, en Vallenar, el pasado 15 de mayo. Ellos fueron convocados por la VED, Vicaría de Educación, de la diócesis de Copiapó para desarrollar la Primera Asamblea de la Unión nacional de Padres y apoderados.

Esta asamblea comprendió a padres y apoderados de los colegios confesionales de la zona como el liceo anfitrión y Santa Marta, ambos de Vallenar. Asimismo se invitó a apoderados de otros liceos y escuelas de Huasco y Freirina. En la oportunidad se integraron algunos profesores de religión.

La jornada tuvo como lema “Aprendizajes y nuevas prácticas parentales”; el aspecto central fue un panel y coloquios sobre el tema. Por ello fueron relatores los profesores Javier Tobar y Alejandra Miranda. El primero es el Coordinador Diocesano de UNAPAC y la segunda es educadora venezolana y formada por la Red de Colegios de La Salle. Ambas presentaciones fueron muy valoradas por los participantes. Asimismo la animación litúrgica de la Asamblea estuvo a cargo del p. Mario Campillay Morales, Capellán del Liceo San Francisco, quien insistió a los asistentes en no dejar de lado su tarea, aunque les cueste.

El Presidente del Centro General de Padres y apoderados del citado liceo, Manuel Herrera, señaló “Emociona ver tanto entusiasmo de los adultos por mejorar su labor como padres”. Ellos fueron los encargados de la producción de la Jornada.

A nombre de la Vicaría de Educación el sacerdote Mauricio Arancibia Portilla felicitó al equipo ejecutor y enfatizó que los padres deben actuar asociados con otros actores sociales para dar nuevas respuestas a nuevos desafíos en la formación de las nuevas generaciones. Por esto, al inicio presentó los grandes desafíos que propone el Papa Francisco a los padres; esto desde la Exhortación Apostólica Amoris Laeticia, especialmente el capítulo siete.

Se proyectan nuevas actividades formativas y de encuentro para el presente año. La UNAPAC diocesana espera que se unan padres y apoderados católicos de otros colegios, no necesariamente que provengan de colegios confesionales.