Monseñor Aós se despide de la diócesis en Asamblea diocesana

Don Celestino fue nombrado administrador apostólico sede vacante del Arzobispado de Santiago

“Desde las 8 de esta mañana, ya no soy obispo de Copiapó”. Con estas palabras, Monseñor Celestino Aós comenzó la Asamblea diocesana con que la Iglesia de Atacama inicio su año pastoral este sábado 23 de marzo. Esto, porque a esa hora la Santa sede dio a conocer su nombramiento como administrador apostólico sede vacante de Santiago. El Pastor agradeció a la diócesis, pidió perdón por lo que pudo hacer mejor y dijo estar disponible a la voluntad del Señor en su vida, llamando a los presentes a seguir poniendo a Cristo en el centro.

La asamblea fue organizada por la Pastoral Juvenil diocesana, y animada por el sacerdote jesuita Francisco Jiménez, quien ayudó a los asistentes a discernir sobre la juventud, con la motivación sobre jóvenes, fe y discernimiento vocacional. Antes de finalizar la jornada de la mañana, el vicario del valle centro, P. Juan Barraza, tomó la palabra para dirigirse al ahora obispo emérito, monseñor Celestino. “Gracias por tu paso entre nosotros, -le dijo- que te hemos acogido con cariño y esperanza. Nuestra Iglesia está aquí reunida” y señaló: “A nombre de esta Iglesia te agradecemos tu enseñanza y que te hayas dejado enseñar por nosotros”. Un prolongado aplauso cerró el emotivo momento.

La tarde comenzó con una presentación artística de jóvenes de la ciudad de Vallenar. Esto dio paso a la presentación de las líneas pastorales para la diócesis, además de temas como la formación en prevención de abusos y agilización de los procesos de nulidad matrimonial. La Asamblea finalizó con un momento de Adoración al Santísimo.

Esta instancia reunió a los consejos de todas las parroquias, además de las fundaciones sociales, colegios católicos y movimientos eclesiales.