Los jóvenes fueron los protagonistas de la quinta jornada en el Santuario de La Candelaria.

El quinto día de la novena en la fiesta de La Candelaria fue dedicado a orar por la juventud. En la novena, integrantes de la pastoral juvenil rezaron el rosario. Después de la lectura de la Palabra, el obispo entregó su reflexión, diciendo que “es el tiempo de la juventud el más indicado para encontrarse y abrirse a la vida ya sus tantas posibilidades, y de preguntarse cuál es mi misión”. Habló de la vocación señalando que “para que haya vocación necesitamos que haya no solo deseo de hacer algo, son también capacidades y aptitudes”, y pidió “al Señor por nuestros jóvenes, que sean capaces de hacer florecer sus mejores capacidades, y para que nosotros sepamos acogerlos, porque en los jóvenes Dios nos habla, y nos habla hoy, no mañana”.

Los jóvenes no están en un una sala de espera.

En la misa, el Obispo reiteró que la realidad juvenil interpela a la iglesia y a toda la sociedad en el presente. “Como dijo el Papa, los jóvenes son el ahora; no están en una sala de espera, sino viviendo hoy”- señaló. “Dios está en nuestros jóvenes, tenemos que abrir los ojos y el corazón a ese Dios que está ahí”.

En el ofertorio, jóvenes llevaron al altar unas zapatillas, velas por los jóvenes que participaron del Sínodo y de la JMJ, y emoticones que representan el trabajo que están desarrollando en la Candelaria Juvenil, además del pan y el vino.