Caldera inaugura estatua en homenaje a Mons. Fernando Ariztía

El pasado sábado 25 de noviembre al mediodía, la Municipalidad de Caldera inauguró una estatua en homenaje a Monseñor Fernando Ariztía, al cumplirse el 15° aniversario de su Pascua. Don Fernando fue durante 25 años obispo de la diócesis de Copiapó y se ganó el aprecio del pueblo atacameño por su gran labor como pastor espiritual y defensor de los derechos humanos y de las personas más pobres y necesitadas. Fue un servidor de su pueblo, un pastor al estilo de Jesús.

A la ceremonia concurrieron autoridades regionales, comunales y numeroso público.

La estatua fue erigida en la rotonda ubicada en el Paseo “Fernando Ariztía”, cercano a la Gruta de la Virgen de Lourdes. La alcaldesa, señora Brunilda González informó que por razones de fuerza mayor la estatua no fue terminada en su totalidad por cuanto faltó instalarle las manos, pero que éstas serían instaladas dentro de la próxima semana.

La bendición estuvo a cargo del Padre Juan Barraza Maldonado, párroco de la parroquia San Vicente de Paul de Caldera.

Encuentro juvenil

El sábado 24 de noviembre un grupo de jóvenes del Colegio Padre Negro viajó hasta la ciudad de Diego de Almagro para participar en el encuentro de jóvenes católicos de Atacama, con el fin de reflexionar sobre el magisterio de Monseñor Fernando Ariztía, al cumplirse el décimo quinto aniversario de su Pascua. Esta actividad nació de una propuesta de la Parroquia Santa Cruz, de Vallenar, en el año 2004 y se realiza cada año en un diferente lugar.         

Por su parte, la Parroquia de Caldera con motivo del aniversario de la Pascua de don Fernando, el domingo 25 de noviembre realizó una actividad solidaria en favor de las personas en situación de calle, entregando 60 desayunos, los que se llevaron a los lugares donde habitualmente permanecen estos hermanos.

Osvaldo Leiva Rivas, parroquia San Vicente de Paul, Caldera